Por Marcos Rivera
Japón, a pesar de ser la tercera economía del mundo, atraviesa un momento particularmente complicado. Mientras las grandes economías van saliendo de la crisis marcando tasas de crecimiento del PIB en orden creciente, el antiguo Imperio del Sol Naciente se sumerge en lo que podríamos denominar la "tormenta perfecta": bajo crecimiento, tipos de interés cero, inflación nula y altísimo endeudamiento.