Seguramente uno de los técnicos más carismáticos y atrevidos del panorama futbolístico debía terminar aquí. El arquitecto del fresco, irreverente y reinventado Borussia Dortmund de los Lewandowski, Reus, Hummels, Gundogan... de las transiciones vertiginosas, de los contragolpes fulminantes... en una de las mecas del fútbol. Jürgen Klopp firma por el Liverpool, señoras y señores. Cojan las palomitas, tomen asiento y respiren profundamente. THIS IS ANFIELD.
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martes, 13 de octubre de 2015
lunes, 15 de junio de 2015
El escándalo de la FIFA
Por Patricia Baños
El escándalo de los sobornos destapado por Estados Unidos en el órgano que gobierna el fútbol a nivel mundial está provocando un choque diplomático inesperado entre dos de las grandes potencias del planeta, que si va a más puede tener incluso ramificaciones financieras de calado, y no solo para la FIFA como organismo. Un enfrentamiento con el deporte rey de víctima que escenifican Rusia y Reino Unido mientras la investigación del fraude va tomando cuerpo.
La trama de corrupción destapada en la FIFA tiene una conexión con los grandes bancos de Wall Street. Ese es precisamente uno de los detalles que llevó al Departamento de Justicia de Estados Unidos, al FBI y a la agencia tributaria estadounidense a actuar contra los directivos del organismo, acusados de hacer un uso ilícito del sistema financiero para blanquear dinero de los sobornos.
domingo, 5 de abril de 2015
Raúl debuta en el New York Cosmos con una victoria
Vía El País
El delantero español Rául González debutó hoy con su nuevo equipo del Cosmos de Nueva York dentro de la segunda división (NASL) y lo hizo con un triunfo a domicilio por 0-1 ante los Strikers de Fort Lauderdale, club en el que es accionista su excompañero con el Real Madrid, el brasileño Ronaldo. El único gol del partido llegó al minuto 58 y fue obra del centrocampista brasileño Leonardo Fernandes que remató de cabeza un centro que le puso dentro del área el veterano delantero hispano Walter Restrepo, exjugador de los Strikers. Aunque ambos equipos tuvieron varias oportunidades de haber conseguido algún gol más, el marcador ya no se movió y el Cosmos se llevó un importarte triunfo de visitante y mantuvo el invicto en los enfrentamientos que ha tenido en la era moderna de la NASL. El gol de Fernández llegó tres minutos después de que el defensa español Ayoze García secase un balón bajo los palos del arco del Cosmos.
sábado, 31 de enero de 2015
Entrevista a Zidane
Via ElMundo.es
En el fútbol hay un ático con vistas a Zidane, un hombre como un paisaje de jugadas, la pelota y él, algo para recordar / De niño se le hacía de noche baloneando una tapia del París donde sus padres árabes jamás imaginaron la sangre por venir / Fue un dios merengue y francés que entrena a la camada blanca y ensaya el banquillo adulto / Embajador Unicef, calvo en palabras, es imagen de Mango y unos vigías que le esconden, con su permiso, de la libertad de las preguntas.
2.- ¿Para qué se es viejo a los 42 años?No soy viejo. Por dentro soy muy joven. Soy viejo para jugar al fútbol. Para lo demás soy muy joven.
3.- ¿Qué sería usted sin el fútbol y qué sería el fútbol sin usted?Yo sin el fútbol no sé qué sería, jamás pensé en hacer otra cosa. Por eso soy entrenador. Es lo que me anima todos los días. Y el fútbol sin mí sería lo mismo que es. Nosotros somos jugadores, tenemos un tiempo y pasamos. (Pero usted está en la historia...) Sí, sí. Me gusta estar en la historia del fútbol porque lo he conseguido todo con el fútbol.
4.- ¿A quién le hubiera gustado parecerse dentro del campo y a quién fuera?¿Parecerme? A mí. [Le citamos al uruguayo Enzo Francescoli, apodado El Príncipe, del que Zidane siempre habló bien] Francescoli era un ejemplo para mí, pero luego cada uno hace su estilo, sus cosas. Y fuera del fútbol me gustaría parecerme a mi padre.
5.- ¿Usted es un ídolo para sus hijos?No creo. Soy el papá. Y es mejor así. Es mejor ser el padre que el futbolista, que el ídolo.
6.- Señor Unicef, ¿quién es usted para un niño con hambre?[Mira a sus asesores. Uno de ellos dice que es una pregunta 'rebuscada' y que pasemos a otra. Le pedimos que le deje responder a él] ¿Qué te voy a contestar? Nosotros, y el fútbol también, estamos aquí para ayudar a los más necesitados. Yo tengo una fundación. Es necesario devolver a la gente un poco de lo que el fútbol nos ha dado.
7.- ¿Por qué el fútbol une más que la religión?[Una asesora vuelve a intervenir y dice que él no va a responder a nada relacionado con religión, ni con atentados yihadistas. Nos pregunta si no habíamos sido advertidos de ello y evidentemente contestamos que no] Si quieres, hablamos de fútbol.
8.- Entiendo. Señor Zidane, ¿qué es un balón?Cuando pienso en un balón pienso en mi vida. Me ha dado la alegría, los amigos y la familia. Todo.
9.- Si un balón pasa por su lado, ¿qué le pasa a usted por dentro?Lo cojo y me pongo a jugar con él [sonríe]. Un balón siempre es una tentación. Siempre que hay un amigo con un balón o paso por la calle y hay un balón, yo le doy.
10.- Ahora, que todo es Messi y Cristiano, dígame, ¿cuándo volverá la elegancia al fútbol?Hay muchas elegancias. Cristiano, Messi, muchos jugadores... Benzema, Isco. (¿Hay alguien como usted dentro del campo?) No se llama Zidane, pero se parecen. No hay que comparar, pero podría ser Isco, que juega en la misma posición que yo, o Benzema, por la sensación que da lo que tiene su juego.
11.- ¿Por qué cree que si fue usted el que agredió a Materazzi la historia habla mejor de usted que de él?[Las personas de su entorno vuelven a intervenir y dicen que él no va a contestar a eso. Les respondemos que la pregunta tiene que ver con el fútbol, pero se niegan y nos apremian a ir acabando] Ya hemos hablado de esto. (Yo nunca se lo he preguntado. Me refiero a la imagen que tiene usted y la que tiene él...) Tú no, pero otros sí. Pasó lo que pasó.
12.- Florentino Pérez le preguntó si quería fichar por el Madrid escribiéndoselo en una servilleta. ¿Qué escribiría usted en una servilleta?Depende de a quién. A mi mujer, que la quiero mucho. (¿Y a un niño?) Que sea feliz.
(+) 1 ¿En qué jugada le gustaría reencarnarse?En el gol al Depor en el Bernabéu. [El 5 de enero de 2002 tomó la pelota en el borde del área, burló a su marcador pasándose el balón de un pie a otro, se escoró a su izquierda y el disparo a gol superó a un gentío de defensores gallegos y al portero]. Tengo esa imagen. Yo antes soñaba con jugadas de fútbol. Ahora no.
martes, 20 de enero de 2015
Milagros uruguayos
Por Enric González, vía El Mundo.
El Atlético de Madrid es, ahora mismo, el mejor equipo uruguayo del mundo. No, no lo digo por Godín. Ni por el Cebolla Rodríguez, que se marcha. Ni por Giménez. Este no es un asunto de pasaportes porque los futbolistas uruguayos, como los bilbaínos, nacen donde les da la gana. Hay uruguayos argentinos, como el propio Diego Simeone, y uruguayos de todas partes. Que no se me ofenda nadie, porque no hablamos de patrias ni de banderas, sólo de fútbol. De ese fútbol colectivo que en cuanto supera un cierto nivel de madurez, coraje, autoconocimiento y sangre fría, se sitúa en el nivel de lo uruguayo.
A ver si me explico. Lo más normal sería comenzar por Abdón Porte, El Indio, mediocentro del Nacional, que el 5 de marzo de 1918, de madrugada, con 25 años, caminó solo hacia el centro de la cancha y se pegó un tiro. Iba a perder la titularidad y no pudo soportarlo. Dejó bajo un sombrero, junto a su cadáver, un par de cartas. En una de ellas iban unos versos dedicados al Nacional, cursis como suelen ser las cosas trágicas: «Nacional, aunque en polvo convertido, y en polvo siempre amante, no olvidaré un instante lo mucho que te he querido. Adiós para siempre». Fútbol uruguayo.
A ver si me explico. Lo más normal sería comenzar por Abdón Porte, El Indio, mediocentro del Nacional, que el 5 de marzo de 1918, de madrugada, con 25 años, caminó solo hacia el centro de la cancha y se pegó un tiro. Iba a perder la titularidad y no pudo soportarlo. Dejó bajo un sombrero, junto a su cadáver, un par de cartas. En una de ellas iban unos versos dedicados al Nacional, cursis como suelen ser las cosas trágicas: «Nacional, aunque en polvo convertido, y en polvo siempre amante, no olvidaré un instante lo mucho que te he querido. Adiós para siempre». Fútbol uruguayo.
Abdón Porte había jugado con la selección ganadora en 1916 del campeonato suramericano, actual Copa América. En ese equipo jugaban dos futbolistas negros, Isabelino Gradín y Juan Delgado. En ninguna otra selección del planeta jugaban negros. En la uruguaya, sí. Fútbol uruguayo.
Si hubiera que encarnar en una persona eso que llamamos fútbol uruguayo, sería sin duda en Obdulio Varela, el Negro. Ya saben de quien hablo: del tipo que derrotó a la mejor selección en el estadio más grande y creó una palabra potentísima, Maracanazo. Varela fue quien recogió el balón de la red, tras el gol de Brasil en la final del Mundial de 1950, caminó lentísimo hacia el centro del campo y se puso a hablar con el árbitro en un lenguaje incomprensible para que acudiera alguien y tradujera. La alegría brasileña se transformó en impaciencia y rabia durante esos minutos. «Cuando empezamos a jugar de nuevo, ellos estaban ciegos, no veían ni su arco de furiosos que estaban; entonces todos nos dimos cuenta de que podíamos ganar el partido. ¿Cómo conseguimos eso? Es que el jugador tiene que ser como el artista: dominar el escenario». Esa explicación se la dio, muchos años después, al periodista y escritor argentino Osvaldo Soriano. Dominio del escenario. Fútbol uruguayo.
Hablamos de un país minúsculo, con poco más de tres millones de habitantes, y con dos títulos mundiales. O sea, fútbol uruguayo.
Si hubiera que encarnar en una persona eso que llamamos fútbol uruguayo, sería sin duda en Obdulio Varela, el Negro. Ya saben de quien hablo: del tipo que derrotó a la mejor selección en el estadio más grande y creó una palabra potentísima, Maracanazo. Varela fue quien recogió el balón de la red, tras el gol de Brasil en la final del Mundial de 1950, caminó lentísimo hacia el centro del campo y se puso a hablar con el árbitro en un lenguaje incomprensible para que acudiera alguien y tradujera. La alegría brasileña se transformó en impaciencia y rabia durante esos minutos. «Cuando empezamos a jugar de nuevo, ellos estaban ciegos, no veían ni su arco de furiosos que estaban; entonces todos nos dimos cuenta de que podíamos ganar el partido. ¿Cómo conseguimos eso? Es que el jugador tiene que ser como el artista: dominar el escenario». Esa explicación se la dio, muchos años después, al periodista y escritor argentino Osvaldo Soriano. Dominio del escenario. Fútbol uruguayo.
Hablamos de un país minúsculo, con poco más de tres millones de habitantes, y con dos títulos mundiales. O sea, fútbol uruguayo.
Veía al Atlético de Madrid en su partido de Copa con el Real Madrid, hace unos días, y veía a un equipo, el rojiblanco, capaz de dominar cualquier escenario y acallar cualquier estadio (el Bernabéu repleto y rugiente no es precisamente cualquier estadio), un equipo en el que se habría sentido a gusto Obdulio Varela y que habría enorgullecido a Abdón Porte. Veía a un equipo consciente de que al fútbol se juega con las piernas, con la cabeza y con el corazón, con un asombroso espíritu colectivo, con una rara capacidad para combinar lucha y reflexión sin perder el hilo en 90 minutos.
Hay quien piensa que el Maracanazo fue el mayor milagro futbolístico que se ha visto sobre el césped. Uruguay no podía ganar ese partido, no ante un gran Brasil, no después de oír decir a sus propios directivos que aspiraban a una derrota no demasiado abultada, no en un Maracaná abarrotado. Y lo ganó. Cosas del fútbol uruguayo. Que, según se ve, no ha perdido su capacidad taumatúrgica. Diego Simeone y su banda de uruguayos han conseguido que Fernando Torres vuelva a ser un buen delantero: puro milagro uruguayo.
Hay quien piensa que el Maracanazo fue el mayor milagro futbolístico que se ha visto sobre el césped. Uruguay no podía ganar ese partido, no ante un gran Brasil, no después de oír decir a sus propios directivos que aspiraban a una derrota no demasiado abultada, no en un Maracaná abarrotado. Y lo ganó. Cosas del fútbol uruguayo. Que, según se ve, no ha perdido su capacidad taumatúrgica. Diego Simeone y su banda de uruguayos han conseguido que Fernando Torres vuelva a ser un buen delantero: puro milagro uruguayo.
viernes, 16 de enero de 2015
La máquina de competir
Por Sergio Ruiz.
Competir: Luchar, rivalizar entre sí varias personas por el logro de algún fin.
Desde que Diego Pablo Simeone entrena al Club Atlético de Madrid está frase se encuentra tatuada bajo la camiseta colchonera. "A mi me han enseñado que es mejor ganar que quedarse fuera", ha dicho en rueda de prensa. El fin sólo se puede lograr a través del partido a partido, del trabajo, de la humildad... y de la exigencia. Esa misma que el club perdió durante años a través de excusas ( El Pupas), la ha vuelto a recuperar.
Esta noche nuevamente una batalla, en un Bernabéu abarrotado y ante el campeón de Copa, de Europa y del Mundo, con todo su arsenal y el espíritu de Juanito convocado. El flamante Balón de Oro y otros tres jugadores del XI de la FIFA presentes: Cristiano, Kroos, Sergio Ramos y James. Mientras, el equipo que no merece tener a ninguno en dicha élite, ni a un técnico con el máximo galardón (terminó en manos de Löw), sigue demostrando que a base de fútbol, tesón, ambición, grandeza y competitividad está al nivel de los mejores.
Ahora bien, si había alguien que tenía cuentas pendientes en dicho escenario era Fernando Torres. Su vuelta, en el mercado de invierno, había sido objeto de mofa y escarnio por parte de la hinchada merengue. Menos de un minuto tardó en reivindicarse. Gran primer pase de Mario Suárez (excelente su partido), Griezmann que se lleva el balón ante Pepe y da una gran asistencia a Torres, que no falla. 0-1, y el Everest por delante. Entonces, como tantas veces, el Madrid quemó todas las naves. Colocó a Pepe y Ramos a la altura de mediocampo y sitió al equipo del Cholo en su propia área. Una multitud de centros laterales empezaron a bombardear la portería de Oblak, como si de un asedio a una fortaleza amurallada se tratase. El esloveno, que es titular en la Copa pero suplente en todo lo demás, dejó un error de bulto en el empate de Ramos de cabeza, tras una falta lateral ejecutada por Kroos. Entonces el estadio ardía y el Real Madrid metió aún una marcha más: Carvajal y Marcelo de extremos, con Isco, Kroos y James bordeando el área y atentos, en la presión alta, para los rechaces del bloque rojiblanco. Consecuencia, un maremoto blanco. Como es costumbre, aferrado a su orden y espíritu para competir ("no temen morir", dijo recientemente Simeone de sus espartanos), además de su pareja infranqueable, Miranda-Godín, se llegó con empate al descanso, 1-1.
Griezmann, el mejor jugador rojiblanco en este 2015, estaba mermado tras recibir un golpe en el hombro. Su productividad, tras esos primeros diez minutos fulgurantes, se había visto mermada y, por ello, la salida del equipo con el balón. En el segundo tiempo, el francés volvió a marcar la diferencia, en un nuevo robo y conducción, fijar a los centrales y dársela a Torres, el cual, con recorte a Pepe mediante, definió de nuevo. Dos de dos, 1-2, y la eliminatoria sentenciada. El empate posterior de Cristiano soló fue decorativo. La entrada de Arda dio más control a los de Simeone, que en cuartos se cruzarán con el Barcelona. De titán en titán, de batalla en batalla. La máquina de competir deberá seguir engrasada.
miércoles, 14 de enero de 2015
La exclusión global del Atlético
Vía Iván Castelló para Eurosport.es
Las recientes distinciones del Balón de oro 2014 han vuelto a dejar claro que no fue casualidad la considerada afrenta del olvido en los premios de la Liga de Fútbol Profesional, cuando el máximo organismo del fútbol de clubes en España se dejó a finales de octubre al Atleti de las principales distinciones pese al ¡título liguero!
Lo que más indigna a la afición rojiblanca:
Premios LFP: Contra todo pronóstico, y sin hacer públicas las votaciones de los tres capitanes de cada plantilla de Primera División, la Liga solo premió al Atlético con el trofeo al mejor entrenador, el argentino Diego Pablo Simeone. Pero se olvidó de los jugadores, lo que aumentó las sospechas de tongo en aras de la mayor repercusión entre sus medios de comunicación (que los tienen) de los de siempre, Madrid y Barcelona.
En el Atlético se interpretó el desplante, además, como una encerrona en toda regla, con la presencia en el hotel de los premios de técnico, jugadores (Gabi, Koke, Miranda y Saúl) y directivos suficientes como para festejar las distinciones que no llegaron. Incluso hubo protestas de la Agrupación de Peñas atléticas o de la Asociación Los 50, amén de escarnio en las redes sociales contra la LFP. Lo más sangrante, por resumir, estuvo en premiar a Keylor Navas por delante de Thibaut Courtois, a Luka Modric antes que a Koke o a Bacca antes que a Godín como mejor futbolista americano. Balón de Oro al mejor entrenador: Diego Simeone podría haber sido elegido perfectamente como mejor técnico del año como campeón de la Liga española, subcampeón de Europa, Supercampeón de España y, sobre todo, por haber puesto la firma de autor a una manera de juego combativa y de anticipación, el estilo del Cholo. Pero sucumbió ante el campeón continental Carlo Ancelotti, el que unos segundos antes del gol de Sergio Ramos en Lisboa estaba probablemente ya con los dos pies fuera del Madrid, y frente al ganador del premio, el seleccionador germano Joachim Löw.
Campeón de la Liga española, una proeza en toda regla por el mastodóntico potencial de Real Madrid y Barcelona, y subcampeón de la Champions League, por encima de estos dos y de gigantes como Bayern de Múnich, Chelsea y los dos Manchester. Pero no ha sido suficiente. Al Atleti se le sigue queriendo mal y ninguneando. Es el precio de no existir en casa, que tampoco existes fuera.
Las recientes distinciones del Balón de oro 2014 han vuelto a dejar claro que no fue casualidad la considerada afrenta del olvido en los premios de la Liga de Fútbol Profesional, cuando el máximo organismo del fútbol de clubes en España se dejó a finales de octubre al Atleti de las principales distinciones pese al ¡título liguero!
No son apreciaciones, son resultados, que el Atlético fue campeón de Liga al resistir el acoso final de Barcelona y Real Madrid. Que eso sucedió, que igual tiene un precio, como llegar campeón al minuto 93 del último partido de la Champions o adjudicarse la Supercopa de España ante el Real Madrid a doble partido.
Lo que más indigna a la afición rojiblanca:
Premios LFP: Contra todo pronóstico, y sin hacer públicas las votaciones de los tres capitanes de cada plantilla de Primera División, la Liga solo premió al Atlético con el trofeo al mejor entrenador, el argentino Diego Pablo Simeone. Pero se olvidó de los jugadores, lo que aumentó las sospechas de tongo en aras de la mayor repercusión entre sus medios de comunicación (que los tienen) de los de siempre, Madrid y Barcelona.
En el Atlético se interpretó el desplante, además, como una encerrona en toda regla, con la presencia en el hotel de los premios de técnico, jugadores (Gabi, Koke, Miranda y Saúl) y directivos suficientes como para festejar las distinciones que no llegaron. Incluso hubo protestas de la Agrupación de Peñas atléticas o de la Asociación Los 50, amén de escarnio en las redes sociales contra la LFP. Lo más sangrante, por resumir, estuvo en premiar a Keylor Navas por delante de Thibaut Courtois, a Luka Modric antes que a Koke o a Bacca antes que a Godín como mejor futbolista americano. Balón de Oro al mejor entrenador: Diego Simeone podría haber sido elegido perfectamente como mejor técnico del año como campeón de la Liga española, subcampeón de Europa, Supercampeón de España y, sobre todo, por haber puesto la firma de autor a una manera de juego combativa y de anticipación, el estilo del Cholo. Pero sucumbió ante el campeón continental Carlo Ancelotti, el que unos segundos antes del gol de Sergio Ramos en Lisboa estaba probablemente ya con los dos pies fuera del Madrid, y frente al ganador del premio, el seleccionador germano Joachim Löw.
Distinción con todo el aspecto de contentar al campeón del mundo, Alemania, ante el cambio de tendencia de no premiar ya a un ganador de la Copa del Mundo, como pasó con Manuel Neuer en su lucha contra Lionel Messi y Cristiano Ronaldo.
Once de 2014 para la FIFA/FIFPRO: El Balón de Oro tampoco dejó buen sabor de boca en el mundo rojiblanco, que también tiene su corazoncito y, en líneas generales, no comprende nada. Y es que FIFPro y sus casi 24.000 afiliados concluyeron que antes que Godín y Miranda, por ejemplo, iban David Luiz y Thiago Silva, componentes de la fracasada selección brasileña en el Mundial. También podría hacer entrado Koke en un once donde se mantuvo una estrella como Iniesta que no pasa por su mejor momento.
IFFHS: Aquí el Atlético existe, al menos, y ha ocupado la tercera posición, eso sí por detrás de un Bayern de Múnich que no alcanzó con Pep Guardiola los éxitos logrados la temporada anterior con el veterano Jupp Heynckes como entrenador. La IFFHS, al ser un organismo alemán, tiró para casa con el Bayern aupando al primer puesto al campeón de Europa, el Real Madrid.
El Atlético tampoco existió para ganar en otros premios menores como el ‘Onze d’Or’ de la revista de fútbol gala, el de World Soccer de la publicación inglesa o en una gala de premios de un medio madrileño.
Opinión: El ninguno al Atlético empieza en casa por lo que, lo más normal, es que sea también pronunciado fuera de nuestras fronteras, donde nuestros ecos se diluyen por la distancia. Pero en una era interconectada debería ser más sencillo ser justos y reconocer la fenomenal temporada de los rojiblancos, mantenido el tono en la actual campaña.
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