Por Sergio Ruiz y Raquel Márquez.
Las diferencias entre estados a la hora de reconocer el matrimonio de parejas del mismo sexo llegó a su fin en Estados Unidos. El Tribunal Supremo reconoció, a nivel nacional, el derecho a casarse. Esta decisión histórica pone punto y final a una batalla legal impulsada por el movimiento a favor de los derechos de gays y lesbianas.
Las personalidades más importantes del coloso americano no tardaron en prounciarse: El POTUS, Barack Obama, consideró la decisión del Alto Tribunal como "un gran paso en nuestra marcha hacia la igualdad. Las parejas gays y lesbianas ahora tienen el derecho a casarse como cualquier otra". Así mismo, la candidata demócrata, Hillary Clinton, también celebró la decisión en las redes: "Orgullosa de celebrar una victoria histórica para el matrimonio igualitario y el coraje y determinación de colectivo LGTB americano que lo ha hecho posible".
En un país de tradición tan conservadora como los Estados Unidos esta decisión tiene una trascendencia y repercusión máximas.