Vía El Mundo
Próxima estación Roosevelt Island, anunció la enlatada voz del metro de Nueva York. Segundos después decenas de personas se sumaron al reguero de seguidores de Hillary Clinton, que se proponían acceder al parque de las cuatro libertades erigido en memoria del ex presidente Franklin D. Roosvelt.
Las puertas abrían a las 9.30 de la mañana y como imaginaban los organizadores, largas colas esperaban a ese ejército de fans bajo un sol abrasador y nubes lejanas que amenazaban lluvia.