Por Ramón Rey
La Inteligencia Artificial (IA) es, desde hace tiempo, un tema recurrente en el cine futurista (normalmente con tintes apocalípticos) y una importante área de investigación para las empresas y laboratorios tecnológicos en todo el mundo.
La humanidad cada vez dispone de dispositivos más eficientes que le ayudan tanto en sus tareas cotidianas, en el ámbito profesional como en sus momentos de ocio, pudiendo desarrollar labores muy concretas y específicas, siendo habitualmente superiores en sus capacidades a las de sus propios creadores. ¿Pero las hace esto “inteligentes?