Por Beatriz Camacho

Una persona es imputable cuando tiene la capacidad de conocer la ilicitud de la conducta y de poder actuar conforme a tal conocimiento. La imputabilidad se basa en el conocimiento y la voluntad, en la capacidad de responder de la persona (responsabilidad). Según Cuello Calon, es “un modo de ser del agente, un estado espiritual del mismo que tiene por fundamento la existencia de ciertas condiciones psíquicas, biológicas y morales (salud mental y madurez) exigidas por la Ley para que se pueda responder sobre los hechos cometidos”. Lo inimputable establecería la incomprensión de la respuesta mientras que lo imputable supondría la integridad del “yo”, de la conciencia, del conocimiento o inteligencia y de la voluntad.