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miércoles, 4 de marzo de 2015

Organización de Naciones Unidas: ¿El camino hacia una paz perpetua?

Por Patricia Baños y Sergio Ruiz

Las Naciones Unidas son una organización internacional, fundada en 1945 tras la Segunda Guerra Mundial, conformada por 51 países, que se comprometieron a mantener la paz y la seguridad internacional, fomentar entre las naciones relaciones de amistad y promover el progreso social, la mejora del nivel de vida y los derechos humanos.

El nombre de «Naciones Unidas», acuñado por el Presidente de los Estados Unidos, Franklin D. Roosevelt, se utilizó por primera vez el 1° de enero de 1942, en plena Segunda Guerra Mundial, cuando representantes de 26 naciones aprobaron la «Declaración de las Naciones Unidas» , en virtud de la cual sus respectivos gobiernos se comprometían a seguir luchando juntos contra las Potencias del Eje. El término Eje (Fuerzas del Eje, Eje Roma-Berlín-Tokio) designa el conjunto de países (Alemania, Italia y Japón) que lucharon contra los Aliados durante la Segunda Guerra Mundial.
En 1945, representantes de 50 países se reunieron en San Francisco, en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Organización Internacional, para redactar la Carta de las Naciones Unidas. Los delegados deliberaron sobre la base de propuestas preparadas por los representantes de China, la Unión Soviética, el Reino Unido, y los Estados Unidos en Dumbarton Oaks, Estados Unidos, entre agosto y octubre de 1944.
La Carta fue firmada el 26 de junio de 1945 por los representantes de dichos 50 países. Polonia, que no estuvo representada, la firmó mas tarde y se convirtió en uno de los 51 Estados Miembros fundadores.
Las Naciones Unidas empezaron a existir oficialmente el 24 de octubre de 1945, después de que la Carta fuera ratificada por China, Francia, la Unión Soviética, el Reino Unido, los Estados Unidos y la mayoría de los demás signatarios.
El Día de las Naciones Unidas se celebra todos los años en esa fecha.
Los principales objetivos de las Naciones Unidas son muchos, pero a continuación resumiremos algunos de ellos:

Mantener la paz y la seguridad internacionales: Mediante el despliegue de fuerzas de paz y misiones de observación, las Naciones Unidas han conseguido restablecer la calma necesaria para permitir que los procesos de negociación sigan adelante, a la vez que se evita que millones de personas se conviertan en víctimas de los conflictos.

Construir la paz: Desde 1945, las Naciones Unidas han conseguido reconocimiento por haber negociado muchos tratados de paz que han terminado con conflictos regionales. Entre los casos más recientes se incluyen el final de la guerra Irán-Iraq, la retirada de las tropas soviéticas de Afganistán y el fin de la guerra civil en El Salvador. Las Naciones Unidas han hecho de la diplomacia sosegada la herramienta para evitar guerras inminentes.

Promoción de la democracia: Las Naciones Unidas han hecho posible que personas de muchos países hayan podido participar en elecciones limpias y justas, incluyendo las celebradas en Camboya, Namibia, El Salvador, Eritrea, Mozambique, Nicaragua, Sudáfrica, Kosovo y Timor-Leste. Han proporcionado asesoramiento electoral, asistencia y la supervisión de los resultados

Promoción de los derechos humanos: Desde que se aprobó la Declaración Universal de los Derechos Humanos en 1948, las Naciones Unidas han contribuido a aprobar decenas de acuerdos completos en materia de derechos políticos, civiles, económicos, sociales y culturales. Mediante la investigación de quejas individuales de abusos de los derechos humanos la Comisión de la ONU para los Derechos Humanos ha atraído la atención mundial hacia casos de tortura, desapariciones y detenciones arbitrarias, y ha conseguido que la presión internacional recaiga en los gobiernos para que mejoren sus cifras en lo relativo a los derechos humanos.

Protección del medio ambiente: Las Naciones Unidas han desempeñado un papel vital en la creación de un programa mundial diseñado para proteger el medio ambiente. La "Cumbre de la Tierra", el Congreso de las Naciones Unidas sobre Desarrollo y Medio Ambiente, celebrado en Río de Janeiro en 1992, tuvo como consecuencia varios tratados sobre la biodiversidad y cambio climático, y todos los países aprobaron el "Programa 21", un programa para promover el desarrollo sostenible o el concepto de crecimiento económico a la vez que se protegen los recursos naturales.


Debido a su singular carácter internacional, y las competencias de su Carta fundacional, la Organización puede adoptar decisiones sobre una amplia gama de temas, y proporcionar un foro a sus 193 Estados Miembros para expresar sus opiniones, a través de la Asamblea General, el Consejo de Seguridad, el Consejo Económico y Social y otros órganos y comisiones.
La labor de las Naciones Unidas llega a todos los rincones del mundo. La Organización trabaja en una amplia gama de temas fundamentales, desde el desarrollo sostenible, medio ambiente y la protección de los refugiados, socorro en casos de desastre, la lucha contra el terrorismo, el desarme y la no proliferación, hasta la promoción de la democracia, los derechos humanos, la igualdad entre los géneros y el adelanto de la mujer, la gobernanza, el desarrollo económico y social y la salud internacional, la remoción de minas terrestres, la expansión de la producción de alimentos, entre otros, con el fin de alcanzar sus objetivos y coordinar los esfuerzos para un mundo más seguro para las generaciones presentes y futuras.

En medio de la amenaza de guerra nuclear y de conflictos regionales que parecían no tener fin, las misiones de paz se han convertido en una prioridad absoluta de las Naciones Unidas. Durante el proceso, las actividades de los cascos azules se han convertido en el papel más visible de estas actividades asociadas a esta organización mundial.
Las Naciones Unidas y su vasta red de organismos están envueltas, a menudo sin llamar la atención, en una serie amplísima de labores que abarcan todos los aspectos de la vida de la gente de todo el mundo.
Supervivencia y desarrollo de los niños. Protección del entorno. Derechos humanos. Investigación sanitaria y médica. Alivio de la pobreza y desarrollo económico. Desarrollo agrícola y de la industria pesquera. Educación. Planificación familiar. Asistencia en caso de emergencia o desastre. Viajes por mar y aire. Usos pacíficos de la energía atómica. Derechos de los trabajadores. La lista continúa. Aquí les hemos ofrecido una breve lista de lo que las organizaciones de las Naciones Unidas han conseguido desde su fundación en 1945.
Secretaría General:  

Ban Ki-moon (Eumseong, Chungcheong del Norte, 13 de junio de 1944) es un diplomático surcoreano, que actualmente ejerce como el octavo Secretario General de las Naciones Unidas, tras suceder a Kofi Annan el 1 de enero de 2007. El año de su graduación universitaria, se unió al Ministerio de Asuntos Exteriores de Corea del Sur y recibió su primer puesto en Nueva Delhi, India. Durante su carrera en el Ministerio, obtuvo una reputación de modestia y competencia.

Entre enero de 2004 y noviembre de 2006, fungió como Ministro de Asuntos Exteriores de Corea del Sur. En febrero de 2006, comenzó su campaña para obtener el puesto de secretario general. Aunque inicialmente no se le consideró como un candidato con probabilidades de lograrlo, su puesto en el gobierno surcoreano le permitió viajar a todos los estados miembros del Consejo de Seguridad, cuerpo que recomienda un candidato a la Asamblea General, y así poder adquirir el apoyo necesario.

El 13 de octubre de 2006 fue elegido Secretario General de las Naciones Unidas por aclamación, puesto que comenzó a ejercer el 1 de enero del 2007. El 21 de junio de 2011 fue reelegido para el cargo en el período comprendido entre el 1 de enero de 2012 y el 31 de diciembre de 2016.

¿Una confederación de naciones es la vía hacia una paz duradera y sostenible? ¿Es posible la paz perpetua?

 "La paz no es natural, sino conquista de la voluntad consciente". Kant, en su gran obra "Sobre la paz perpetua" (1795), ya incide en la enorme dificultad que entraña conseguir la paz mundial. Las relaciones pacíficas entre los pueblos, según Kant, se basan en la formulación de una constitución. Esta, ha de ser necesariamente republicana y fundamentada en la libertad de sus miembros, en la dependencia de la legislación y en la igualdad, en cuanto al hecho de ser súbditos, de todos los ciudadanos. Así, para poder declarar una guerra será necesario consultar a todos los súbditos, lo cual dificulta, cree el pensador alemán, que se llegue a declarar efectivamente.

Según el genio de Könnigsberg,  la naturaleza ha empleado la guerra para dispersar a los hombres y que así habiten todo el planeta, pero también para organizar legalmente a los Estados y, por tanto, paradójicamente la guerra se convierte, en manos de la naturaleza, en un instrumento para la paz. En el segundo suplemento, y dado que el sueño de Platón de que los filósofos fueran los gobernantes se mostró imposible, Kant espera que al menos los hombres de gobierno se esfuercen por conocer las opiniones de los filósofos sobre la guerra y la paz, para que las apliquen durante sus gobiernos.

Kant, maestro de maestros en el terreno ético/moral,  trata dicho problema ante la política. Dado que el hombre, en cuanto a su condición de sujeto, no puede dejar de ser moral, el posible conflicto entre ambas debería resolverse siempre en favor de la moral ya que la política se inserta en un nivel posterior. Eso no exime, según su opinón, de la necesidad de una actuación transparente:
"Las acciones referentes al derecho de otros hombres son injustas, si su máxima no admite publicidad".
Apéndice 2
Es decir, que para evitar la guerra, la civilización debe contar con todos y cada uno de sus miembros, asentada en una legislación universal, y que, asímismo, los ciudadanos sean conscientes de que, como se cuenta con ellos y tienen derecho a voto en la toma de decisiones, deben ser "esclavos" de las leyes, como afirmó Cicerón. La paz perpetua sólo es entendible en esos terminos, y si además la actuación de los gobiernos, de cada nación confederada, no se esconde ante los ciudadanos, sino que la transparencia les permite tener una opinión crítica bien formada (educación), les daría unas herramientas formidables para ser jueces. Esta madurez mundial, este crecimiento educativo global, es el camino para que la guerra deje de ser un medio para satisfacer el interés, que, como refleja la cita inicial, es inmanente al ser humano.

Kant resume su propuesta, citando al evangelio:
"Buscad ante todo acercaros al ideal de la razón práctica y a su justicia; el fin que os proponéis –la paz perpetua– se os dará por añadidura"
La paz perpetua es posible y realizable, pero debe empezar porque, cada uno de nosotros, tú o yo, sentemos las bases de nuestras acciones en la búsqueda del bien común (máximas de carácter universal).

sábado, 14 de febrero de 2015

El ex dictador chadiano Hissene Habré será juzgado por crímenes de guerra y contra la Humanidad

Por Sergio Ruiz

El ex dictador del Chad, Hissene Habré, será juzgado por crímenes de guerra y contra la Humanidad, según ha ordenado un juez de Senegal, al considerar que hay pruebas suficientes para seguir adelante con el proceso judicial.
 
Hissène Habré fue presidente de Chad entre 1982 y 1990, cuando fue derrocado. El gobierno de Habré se caracterizó por la continua violación de los derechos humanos. Huyó a Senegal, donde se benefició de la indulgencia de las autoridades de Dakar durante más de 20 años, en particular del régimen de Abdoulaye Wade(2000-2012), antes de ser detenido en 2013.
 
La elección de un nuevo presidente senegalés, Macky Sall, en marzo de 2012, facilitó el arresto de Hadré.
 
Según la ONG, Human Right Watch (HRW),  presidida por Aryeh Neier (http://veritaslaverdad.blogspot.com.es/2015/02/si-el-gobierno-confiase-en-si-mismo-no.html) se acusa al expresidente chadiano de estar detrás de miles de asesinatos políticos, así como del uso sistemático de la tortura por las fuerzas de su régimen.
 
Su arresto ha sido celebrado por los defensores de sus presuntas víctimas. "Tras haber aguantado tanto sufrimiento, las víctimas de Habré se acercan cada vez más a la justicia por la que llevan tantos años luchando", ha asegurado Jacqueline Moudeïna, abogada principal de las víctimas y presidenta de la Asociación Chadiana para la Promoción y la Defensa de los Derechos Humanos, citada por HRW.
 
Catalogado por Human Rights Watch como el "Pinochet de África", Habré ahora deberá esperar sentencia.

jueves, 12 de febrero de 2015

Los derechos humanos vulnerados en tiempos de guerra

Por Patricia Baños

Estos derechos, que son inherentes a todos los seres humanos, cualquiera que sea su nacionalidad, lugar de residencia, sexo, origen nacional o étnico, color de la piel, religión, idioma o cualquier otra condición, están interrelacionados y son interdependientes e indivisibles. A menudo están expresados en el derecho y garantizados por él, en forma de tratados, normas de derecho internacional consuetudinario, principios generales del derecho e instrumentos de derecho incipiente de carácter no vinculante. Los derechos humanos entrañan tanto derechos como obligaciones. El derecho internacional de los derechos humanos establece las obligaciones de los Estados de actuar de determinada manera o abstenerse de determinados actos, con el fin de promover y proteger los derechos humanos y las libertades fundamentales de personas o grupos. 

El derecho internacional humanitario es un conjunto de normas que, por razones humanitarias, aspiran a limitar los efectos del conflicto armado. Protege a las personas que no participan o han dejado de participar en las hostilidades y restringe los medios y métodos de combate, pero en la práctica no es así. A continuación pondremos algunos ejemplos de la violación de los derechos humanos en estado de guerra.

En Siria, durante las revueltas del 2013, respecto al artículo 13 "Toda persona tiene derecho a circular libremente y a elegir su residencia en el territorio de un Estado. Toda persona tiene derecho a salir de cualquier país, incluso del propio, y a regresar a su país." La que empezara siendo una revuelta social acabaría convirtiéndose en una guerra civil en la que 6 millones de sirios se han visto obligados a ser refugiados.


En Gaza, durante las ofensivas israelíes al pueblo palestino, la alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Navi Pillay, apuntó que algunas acciones militares del Ejército Israelí en Gaza podrían vulnerar los derechos humanos; tras enumerar algunos casos de ataques aéreos y bombardeos israelíes contra casas y hospitales en la Franja, Pillay apuntó: “Estos son sólo algunos ejemplos que apuntan a una alta posibilidad de que el derecho humanitario internacional haya sido violado de una forma que podría constituir crímenes de guerra”.

En Marruecos y el Sáhara occidental, tras registrarse desapariciones de saharauis el Consejo Consultivo para los Derechos Humanos, que era la institución nacional de derechos humanos en 2004, concluyó que esas personas fueron detenidas por las fuerzas armadas marroquíes cerca de Amgala en 1976.

En Irak, diez años después de la invasión encabezada por Estados Unidos que derrocó al régimen de Sadam Husein, Irak continúa enredado en un sombrío círculo de abusos contra los derechos humanos, que incluyen ataques contra civiles, tortura de detenidos y juicios injustos.

En Egipto, durante el 2013, se permitió que los autores de actos de acoso y agresión sexuales queden impunes ha fomentado los ataques violentos contra las mujeres cometidos en las proximidades de la plaza Tahrir en los últimos meses; si la impunidad continúa, sólo provocará más crímenes, ha advertido Amnistía Internacional en un nuevo documento.

Esto son sólo algunos ejemplos de las vulneraciones que se producen en diferentes Estados del mundo, pero no son las únicas. El derecho internacional es el que debe "castigar" estas actividades ilícitas, aunque desgraciadamente en muchos casos les da la espalda.

“Si el Gobierno confiase en sí mismo no sacaría adelante la ‘ley mordaza”

Aryeh Neier. Fundador de Human Right Watch, vía El País

Aryeh Neier (Berlín, 1937) combina su preocupación por los cambios legislativos del Gobierno del PP en materia de libertad de expresión —apuntalados en la denominada ley mordaza— con un sorprendente optimismo. "Cuando existen grupos organizados para defender los derechos, como es el caso de España, a largo plazo terminan teniendo éxito. Esa es mi experiencia", sentencia el estadounidense. Fundador de Human Rights Watch (HRW) y presidente emérito de la Open Society Foundation, este referente internacional en activismo social ha pasado por Madrid esta semana para denunciar el "peligro" que conllevan las reformas impulsadas por el Ejecutivo: "Aquí existe un riesgo real de limitar las libertades".

A sus casi 80 años, Neier conversa despacio. Vocaliza con perfección cada palabra que pronuncia en inglés. Y habla en voz baja. Lo que no impide que sus afirmaciones rezumen contundencia. "Me parece que el Gobierno español actúa de manera insegura y miedosa. Si tuviese confianza en sí mismo, en sus políticas, no haría la ley mordaza, no limitaría el derecho a la protesta. Todo lo contrario, lo promovería y lo protegería", apunta este abogado de extensa biografía. Cuando apenas tenía dos años, su familia huyó de la Alemania nazi y se refugió en EE UU. Allí se crió, se licenció en Leyes y se enfrentó, por ejemplo, al intento de censura de la administración Nixon en el caso de los papeles del Pentágono.

Curtido en decenas de batallas por las libertades civiles —en la Sudáfrica del apartheid y el Chile de Pinochet, entre otras—, recibe a EL PAÍS en un hotel situado a apenas unos metros del Congreso de los Diputados. Y es, precisamente, ese Parlamento rodeado permanentemente de vallas policiales el que le sirve como ejemplo para describir la actitud del equipo encabezado por Mariano Rajoy: "Esta situación proyecta la imagen de un Gobierno que no quiere permitir que la gente proteste, que teme que las quejas se hagan mayores". Una postura que, en su opinión, nace "posiblemente como reacción directa" a los numerosos movimientos sociales que se han echado a las calles de España en los últimos años. De ahí, añade, la proliferación de cambios como la ley mordaza.

"Pero un Ejecutivo que actúa así constituye un riesgo para toda sociedad democrática. Tiende a actuar de forma arbitraria, sin pensar lo que hace. Y a la larga termina creando más problemas", remacha inmediatamente el activista, que no obvia el contexto de crisis económica que atraviesa el país. "La desigualdad está creciendo y eso influye en el aumento de las protestas. Y esto, a su vez, provoca la adopción de medidas represoras de la libertad de expresión".

"Los gobiernos restringen la protesta cuando se evidencia un descontento cada vez mayor hacia sus políticas. E intentan limitar estos derechos en un estadio temprano, para evitar que crezcan los grupos que se le oponen", continúa Neier, que defiende las concentraciones como un instrumento de "diálogo constante" entre la ciudadanía y el poder político. De hecho, durante una conferencia organizada el lunes por la Fundación de la Abogacía Española y Rights International Spain, el activista hizo mucho hincapié en que la gobernanza democrática no se puede limitar a unas elecciones cada cuatro años: "Las manifestaciones pacíficas han jugado un papel decisivo a la hora de transformar muchos países".

Una tesis que amplía: "Son la única herramienta que puede utilizar la gente normal para hacer llegar sus demandas al Ejecutivo. Porque, por ejemplo, los grandes grupos empresariales sí tienen otras vías". Como los lobbies. Aunque, el estadounidense pone un claro límite a esas protestas: la violencia. Condena su uso y, además, la considera contraproducente. "Le sirve a los gobiernos para criminalizar los movimientos y justificar sus restricciones".

Aterrizado en Madrid apenas un mes después del atentado de Charlie Hebdo, no cree que se haya reproducido en Europa una tendencia generalizada a limitar las libertades por miedo a ataques terroristas. Aunque, al centrar el foco en España, matiza la cuestión. Sobre todo, tras el pacto antiterrorista firmado de urgencia entre el PP y el PSOE, que acumula las críticas de varias ONG por la nueva definición del delito de terrorismo —se considerará, por ejemplo, que este se produce cuando existe la finalidad "de subvertir el orden constitucional o desestabilizar gravemente el funcionamiento de las instituciones políticas"—. Un concepto demasiado ambiguo para los colectivos sociales, que se oponen a que pueda calificarse de terrorismo algunas formas de protesta o convocatoria de actos públicos. En ese punto también incide Neier: tras los atentados, "España parece que sí va por el camino" de restringir los derechos.