El Tesoro Público ha colocado 3.459,61 millones de euros en bonos y obligaciones a tres, cinco y diez años, cerca del máximo previsto, pero ha tenido que elevar la rentabilidad en dos de las tres emisiones ante el temor al impago griego ante la falta de acuerdo entre Grecia y la UE, que ha tensionado en los últimos días la prima de riesgo española, situada por encima de los 150 puntos, en máximos desde agosto del pasado año.
Pese a ello, la deuda pública española sigue teniendo una fuerte demanda, ya que lo solicitado por los inversores ha superado en más de 2,6 veces lo finalmente adjudicado en los mercados, hasta alcanzar los 9.026 millones de euros.