El presidente del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), el máximo tribunal andaluz que ahora acaba de pedir que la juez Alaya deje de instruir sus macrocausas por incompatibilidad con la nueva titular del juzgado de instrucción número 6 de Sevilla y tribunal encargado de investigar a los aforados andaluces en cualquier evento judicial, vive desde el año 2010 en un piso que paga la Junta de Andalucía. Es más, la Junta utilizó un acuerdo secreto para desembolsar los 1.300 euros mensualesque cuesta tal vivienda.