Vía El Mundo
El paso de Roger Federer por Madrid fue visto y no visto. Nick Kyrgios, aquel muchachote australiano que tumbó a Nadal en octavos del último Wimbledon, terminó con el reciente campeón en Estambul a la sexta pelota de partido, después de que el suizo dejara pasar dos en su favor. Se impuso por 6-7 (2), 7-6 (5) y 7-6 (12), tras dos horas y treinta y seis minutos.