La morosidad de los créditos concedidos por los bancos, cajas y cooperativas a particulares y empresas ha descendido al 11,95% en abril, algo por debajo de los niveles registrados en julio de 2013, cuando la tasa se establecía en el 11,97%.
Esta tasa incluye el cambio metodológico en la clasificación de los Establecimientos Financieros de Crédito (EFC), que han dejado de ser considerados dentro de la categoría de entidades de crédito.