En la localidad griega de Vergina gira el mito de uno de los personajes clave de la historia de Occidente. Desde la propia villa, se pueden divisar en la llanura un conjunto de montículos de tierra, que ya antes de los años 70 fueron identificados como túmulos funerarios de la aristocracia y la realeza macedonia del siglo IV antes de Cristo. Es el llamado Cementerio de los Túmulos. En 1977, un arqueólogo griego llamado Manolis Andronikos excavó el mayor de los túmulos de Vergina sin saber demasiado bien qué podría encontrar. Pero se topó de bruces con una tumba maravillosamente conservada.