España modificó en mayo pasado el sistema de niveles de alerta antiterrorista y lo fijó en un escala del 1 al 5 según el grado de riesgo. El último, el 5, sólo se activaría en caso de que las fuerzas de seguridad y el Gobierno contaran con datos suficientes de que podría producirse un atentado inminente.
Si se activara este nivel 5 -actualmente está en vigor el 4-, supondrá un paso más en las medidas de seguridad y control de las infraestructuras críticas con la participación del Ejército.