Sólo seis días le ha durado el ataque de responsabilidad política a Felipe González. Ni una semana ha mantenido su condena al proceso separatista catalán, a la liquidación de las libertades cívicas, al desafío abierto contra España que motivó su carta "A los catalanes" en El País. Seis días después, el padrino de Cebrián ha dejado a la madrina de Prisa, que inauguró el curso político en la SER "agradeciéndole" a González su apoyo al Gobierno y a la Constitución, en el más absoluto de los ridículos.