La cumbre climática mundial de París logró el sábado un acuerdo trascendental, allanando el camino para una transformación en cuestión de décadas de la economía mundial, hoy impulsada por combustibles fósiles, en un intento de frenar el calentamiento global.
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domingo, 13 de diciembre de 2015
viernes, 10 de abril de 2015
Aznar y González se unen en la denuncia de los abusos en Venezuela
Vía El País
Cumbre de las Américas
Cumbre de las Américas
La política, en Venezuela, tiene forma de ring. No hay día sin golpe y, de momento, tampoco manera de parar el combate. La represión política desatada por el régimen chavista
y que ha llevado a la cárcel a algunos de los más destacados opositores
ha abierto un frente de repudio internacional que este jueves sumó
nuevas adhesiones. Aprovechando como caja de resonancia la inminente
apertura de la Cumbre de las Américas,
25 expresidentes iberoamericanos denunciaron en Panamá la “falta de
garantías democráticas” que sufre Venezuela y presentaron una
declaración que exige la puesta en libertad de los presos políticos y la
celebración de elecciones “libres y justas”. Entre los firmantes del
documento figuran los exmandatarios españoles José María Aznar y Felipe González,
lo que viene a confirmar una innegable cualidad de la República
Bolivariana: el rechazo a sus acciones une hasta a los más fieros
adversarios. “Hasta hoy, que se sepa, solo habían firmado juntos en el
registro de algún hotel”, bromeó el expresidente Andrés Pastrana.
Obama busca normalizar la relación con Latinoamérica
Vía El País
Cumbre de las Américas
La doctrina Obama de diálogo, diplomacia y multilateralismo tiene su
versión latinoamericana. Pero en esta región, donde los agravios hacia
el vecino del norte reales o imaginarios son una pieza valiosa del
tablero geopolítico, nada es tan sencillo.
Cumbre de las Américas
"Todos somos americanos", dijo el presidente Barack Obama el 17 de diciembre, cuando anunció el fin de más de medio siglo de Guerra Fría
con Cuba. El mensaje se dirigía a los cubanos, pero se escuchó en todo
el continente. Con el giro de la política cubana, Estados Unidos quería
enterrar décadas de recelos con sus vecinos del sur.
La doctrina Obama de diálogo, diplomacia y multilateralismo tiene su
versión latinoamericana. Pero en esta región, donde los agravios hacia
el vecino del norte reales o imaginarios son una pieza valiosa del
tablero geopolítico, nada es tan sencillo.
Reforzado por el pacto nuclear con Irán y por el inicio del deshielo
con Cuba, Obama llegó la noche de este jueves a Panamá con el propósito
de normalizar las relaciones con el continente, donde también se
encuentra ya Raúl Castro. Las tensiones con Venezuela demuestran que el fin de la Guerra Fría panamericana no ocurrirá en dos días.
martes, 3 de marzo de 2015
Bruselas acoge la primera cumbre internacional sobre el ébola
Vía El País
Casi medio año después de la alarma mundial por los primeros contagios de ébola contraídos fuera de África —España y Estados Unidos principalmente—, la comunidad internacional celebra este martes en Bruselas De la emergencia a la recuperación, la primera conferencia de alto nivel para evaluar la situación actual del virus. Tras el leve descenso de contagios en África, el número de nuevos infectados por el virus se ha estabilizado en 2015, según datos de la Comisión Europea. En Sierra Leona, sin embargo, el número de personas con ébola ha aumentado. "No podemos relajarnos hasta que haya cero contagios", ha declarado la reina consorte Matilde de Bélgica en el acto de apertura de la conferencia.
Aunque la Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció en enero de este año un descenso en los contagios en África Occidental, el problema ahora, según explican fuentes comunitarias, es que el número de casos se ha estabilizado e incluso ha habido un pequeño aumento de víctimas en Sierra Leona a causa de este virus que ya ha matado a más de 9.000 personas, según la ONU.
Precisamente, el vicepresidente de Sierra Leona, Alhaji Sam-Samuna, anunció durante la madrugada del lunes que comenzaba una cuarentena voluntaria de 21 días —período de incubación del virus— para "dar ejemplo" a la población. Y es que uno de sus guardaespaldas, identificado como John Koroma, murió por ébola la semana anterior, según el diario local The Sierra Leona Times. El país africano de poco más de seis millones de habitantes es, además, el más afectado con un total de 8.320 contagios y 3.490 fallecimientos, según el Centro para el Control y la Prevención de enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), con sede en Atlanta (EE UU).
El objetivo es ahora llegar a cero casos y la cita de este martes versa sobre cuáles son los siguientes pasos a dar para contener el virus y hacer que no se expanda. Tarea complicada, según fuentes del Ejecutivo comunitario. "No hemos superado esta crisis devastadora aún", sostiene Denise Brown, coordinadora del ébola del Programa Mundial de Alimentos (PMA) que pide 115 millones de dólares (102 millones de euros) para continuar combatiendo el virus.
Este brote de ébola, que comenzó en 2013, ha irrumpido en los ámbitos más básicos de casi 23.000 ciudadanos de África Occidental, una región ya de por sí frágil. El virus ha afectado no solo a la salud de la población sino también al sistema económico, al educativo, al político y al sanitario. Miles de niños han dejado de recibir formación por el cierre de las escuelas a causa del pánico por contraer la enfermedad. La Unicef, sin embargo, informó el pasado enero que muchos colegios "comenzaban a reabrir sus puertas". Asímismo, las tierras han dejado de ser trabajadas lo que ha afectado a la economía —principalmente rural— de gran parte del los territorios afectados, según comunica la Comisión.
Los jefes de Gobierno de los tres Estados más afectados por el virus (Sierra Leona, Liberia y Guinea Conakry) copresiden el evento junto al presidente de Togo, país vecino. La Comisión Europea —cuya contribución es de 414 millones de euros— está representada por Federica Mogherini, jefa de la diplomacia de la Unión Europea, y los comisarios de Ayuda Humanitaria y Cooperación Internacional, Christos Stylianides (coordinador del ébola en la UE) y Neven Mimica respectivamente. El total que la Unión Europea ha desbloqueado para ayudar a combatir y prevenir la epidemia desde mediados de 2014 es de 1.200 millones de euros, incluídas las aportaciones de los Estados miembros.
Varias ONG y personal médico de Cuba —unos 250 sanitarios aún permanecen en las zonas de infección—, EE UU, China y Australia, entre otros, también forman parte de esta cumbre internacional que tendrá una segunda parte el próximo abril en Washington.
jueves, 12 de febrero de 2015
Crudas realidades de Minsk
Por Francisco de Borja, vía El Mundo
Richard Holbrooke, el fallecido diplomático americano artífice de los acuerdos de Dayton, que pusieron fin a la Guerra en Bosnia, lamentó no haber presionado más a Milosevic, en aspectos clave de las negociaciones iniciales, cuando el equilibrio de fuerzas en el terreno finalmente cambiaba en contra de los serbo-bosnios y Belgrado, al ritmo de los bombardeos de la OTAN y la Operación Tormenta, de Croacia.
Uno de estos aspectos fue el reconocimiento de la República Sprska, pseudo-estado serbio arrancado a la nueva Bosnia independiente a base de limpieza étnica por cetniks y otras tropas irregulares con apoyo del entonces régimen de Belgrado. Aceptar esta entidad, un mal trago para el Sarajevo aún sitiado, formó parte de los Principios de Ginebra que allanaron el camino a Dayton.
Salvadas las distancias, la hundida Ucrania se enfrenta a un momento parecido. En todo conflicto se plantean dilemas similares de diplomacia y fuerza, Realpolitik y sus hipotecas, principios y sus límites. En esta crisis, dos son ahora clave.
¿Debe Kiev aceptar, como parámetro de paz, una realidad en el terreno, el Donbás cuasi-independiente, arrancado, por cortesía de Moscú, mediante el (ab) uso de la fuerza y la violación de principios internacionales?
¿Una baja colateral frente a objetivos, como la estabilización financiera y progresiva integración en el espacio euro-atlántico, del resto de Ucrania? ¿O debe luchar por que la paz temporal y la línea de contacto no se conviertan en la tensión permanente de mañana y la línea de segregación definitiva, como prácticamente todos los mal llamados conflictos "congelados" del espacio ex soviético?
El segundo dilema, para Occidente y, sobre todo, actores centrales como EEUU y Alemania, estriba en cómo elevar la presión o "costes" a Rusia mediante más sanciones y, quizá, más armas al maltrecho ejército ucraniano.
El binomio fuerza y diplomacia, escalada y desescalada, no es infalible. Una opción, imposible por indeseable, incluiría alguna intervención militar internacional similar a Bosnia 1995 o Kosovo 1999, para alterar el equilibrio de fuerzas a favor de Kiev y forzar un acuerdo diplomático duradero. Este escenario implicaría la confrontación directa con Rusia, exactamente la profecía auto-cumplida que algunos paranoicos en Moscú buscan.
El modelo de paz balcánica falla: el agresor externo, la Rusia de hoy, no es la extinta Yugoslavia
El modelo de paz balcánica de fuerza para diplomacia falla: el agresor externo, la Rusia de hoy, no es la extinta Yugoslavia de Milosevic de ayer, aunque se le parezca en cuanto al apoyo a grupos irregulares y milicias, la representación de éstos en las negociaciones, en la negación de toda evidencia o el uso de propaganda.
Otra opción menor de diplomacia de fuerza, sería una escalada militar moderada, armando a Kiev, como pidió Poroshenko en la Conferencia de Seguridad de Munich y juguetean EEUU y algunos socios europeos. Siendo una reivindicación legítima, en el mejor de los casos , reforzar las capacidades militares de Kiev le ayudaría quizá a perder más territorio. Pero la lógica tentación sería recuperar el tiempo perdido.
Sobre todo, la aritmética es despiadada: Rusia ejerce el dominio absoluto de la escalada de fuerza en Ucrania - y casi todo el espacio ex soviético-. No serían descartables respuestas aún más agresivas por Moscú, desde consolidar de facto Novorossiya a amenazas bordeando el "a Kiev en dos días".
La opción inmediata es una efímera paz tras las negociaciones de Minsk
De fondo, en esta asimetría estratégica, la cruda realidad es que Rusia, y, desde luego, Putin, como saben georgianos, chechenos, ucranios y otros, cumple sus promesas cuando afectan a sus intereses vitales, mientras que Occidente, como saben sirios, palestinos, afganos y otros, no cumple sus líneas rojas.
Así las cosas, si las negociaciones no fracasan, la opción inmediata es otra efímera paz, un Minsk Bis. Otro paréntesis cuya difícil verificación sigue correspondiendo mayormente a los observadores de la OSCE, cuya moral en el Este pasa por horas bajas, en vez de, como correspondería en un conflicto armado, a una fuerza multinacional de pacificación.
La cruda realidad es que seguramente vendrán más Minsks y más líneas rojas. La siguiente no será ya Donbás, sino quizá evitar una Novorossiya por la vía de los hechos (algo que los rebeldes están cerca de cumplir). Europeos y americanos se enfrentarán a un equilibrio endemoniado entre diplomacia y fuerza poniendo al límite la unidad europea y transatlántica.
Los precedentes son una maldición: se reproducen. Holbrooke temía que Bosnia fuera otro Chipre. Poroshenko intenta que el Donbás no se convierta en otra Transnistria. La realpolitik inclinaría tanto a aceptar un Transnistria hoy para salvar una Ucrania europea mañana, como a aumentar la disuasión a Rusia. Pero, en contra de lo que sugirió Merkel en Munich, esta vez quizá no tenemos la suerte de que este Muro termine cayéndose. Y los europeos occidentales parecemos menos dispuestos aún a sufrir un poco por la seguridad de Europa, ni la ajena ni la propia.
Francisco de Borja Lasheras es director adjunto de la oficina en Madrid del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores (ECFR).
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